En 168 horas, hay solo 7 días...
Esa persona creía que sólo serían 7 días como los de siempre, lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado i domingo. Se olvidó por completo que allí donde se encontraba el orden de poco servía, por no decir de nada.
El primer día no era siempre lunes, y el último nada tenía que ver con el domingo. Cada uno podía elegir en qué día de la semana se encontraba. Para muchos la semana empezaba en miércoles, para otros en sábado... Unos eligieron vivir sólo los sábados y los domingos. A otros esa idea les parecía absurda, pues el viernes era también un gran día en el que la semana lectiva por fin acaba. Asi que su semana empezaba en domingo y acababa en viernes.
En un principio la idea de ordenar los días según la gente creía que se encontraba en ellos parecía estupenda, uno podía vivir tres jueves seguidos o no entrar nunca en ellos. Pero claro las horas, los minutos, los meses, eran los mismos para todo el mundo.
Aquella misma noche se convocó una asamblea, la gente no estaba de acuerdo:
-Yo quiero que sean las 5 de la tarde de un sábado de mayo -dijo alguien
-Yo prefiero estar en el Miércoles pero no quiero ninguna hora y odio el mes de Mayo, prefiero vivir siempre en Marzo o Agosto -dijo otro
-¡Menuda tontería!- se atrevió a decir nadie- Con lo bonitos que son los viernes de Diciembre a las 8 de la tarde
Finalmente y después de estar mucho tiempo se llegó a la conclusión que lo mejor que podía hacerse era que cada uno eligiera el día, la hora, el mes y el año en el que prefería vivir.
La gente empezó a ser muy feliz, podían ser dueños de su tiempo por fin, y sino lo eran al menos podían decidir al respecto. Pero pronto se cansaron, nunca se ponían de acuerdo sobre cuánto quedar, ¡para cada uno era un día diferente! Nadie sabía que mes era, ni que año, la hora aun se podía adivinar por el sol pero no los minutos.
Sin darse cuenta, la gente empezó a ponerse de acuerdo. Hasta que llegó un momento que para todo el mundo era la misma hora, el mismo mes, el mismo año, el mismo día...
Hasta que la gente empezó a cansarse de nuevo y aquella misma noche se convocó una asamblea.
BlueLight
lunes, 15 de febrero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario